Dolor del desamor...
Tristeza y desazon...
Muerte...

Corrigeme si me equivoco, pero que más puedo sentir si no estás conmigo, aqui, si ni siquiera sabes que existo, o quizá no te importa si lo hago...

Trato de ser paciente, de no dejarme llevar por este pequeño sentimiento que, en cualquier momento, puede crecer súbitamente y destruirme por completo...

Mis heridas sanan lentamente, aunque eres Tú la única cura, la unica salida, la más excelsa de las recompensas...

¿Será que no te merezco? ¿Ni a tí ni a ningún otro?

Sólo puedo seguir viviendo sin esperanza... ¡Salvame!... Te lo pido no como un imperativo, sino como un ruego salido del corazón herido, sin fuerza, sin espiritu... Te necesito